La Ruta de la Luz mantiene en Benin su lucha contra la ceguera predecible Campañas mayo y diciembre 2009 Más de 25 millones de africanos están ciegos por causas predecibles o reversibles. Campaña de Mayo 2009:
El proyecto de la Fundación Ruta de la Luz lleva creciendo en Benín desde el año 2006. Tiene una vocación clara de continuidad en el tiempo, de forma independiente incluso de la propia Fundación. Con esta intención el equipo se empeña en formar buenos profesionales allí que puedan continuar la labor de lucha en pro de la Salud Visual durante todo el año. Su trabajo forma parte de un universo más amplio, que pretende devolver algo de justicia a un mundo al que no le sobra. Las directrices las marca el programa que la Organización Mundial de la Salud desarrolla a nivel mundial conocido como “Visión 2020: Derecho a ver”.
Aunque parezca mentira, en muchos países de África hay invidentes que lo son porque no tienen acceso a unas simples gafas, o por agentes tan predecibles como reversibles. Esta clase desigual de ceguera, inadmisible desde el punto de vista de nuestra prosperidad, aleja de la luz a más de 25 millones de personas. La OMS se ha propuesto erradicarla antes del año 2020. El 80% de estas cegueras son tratables bien por medios quirúrgicos, farmacológicos u ópticos, lo que permite deducir la conclusión de que muchas de estas personas podrían regresar al mundo de la luz con un tratamiento adecuado. Y en esto se aplica en Benín el equipo que acaba de aterrizar de vuelta en España.
La zona de actuación de la Ruta de la Luz en esta expedición ha sido el Hospital San Juan de Dios de Tanguieta. La ciudad tiene una población de 40.000 habitantes y está situada en el norte del país, cerca de las fronteras con Burkina Faso, Níger y Togo. El Hospital fue creado por los hermanos de San Juan de Dios en 1970, y es hoy uno de los mejores del país, además de un referente para toda el área de influencia de los países limítrofes. Otro dato a destacar es que las circunstancias socioeconómicas de Benín no permiten al gobierno de la nación intervenir de forma prioritaria en los problemas que rodean a su población en el área de salud visual, tanto como sería deseable, y que gracias a las campañas que realiza la Fundación Ruta de la Luz junto con ONGD locales, esta problemática se puede solventar en mayor medida. Después de casi un lustro de trabajo duro de los médicos, ópticos optometristas y enfermeras de la Fundación, que se conocen de memoria, la incidencia del proyecto ya es notoria allí. Lo dice Luis Cantera, oftalmólogo santanderino que se subió al carro desde su primer viaje. “Evidentemente, nuestro proyecto es aún un embrión. ¡Hay tantas cosas que hacer todavía!. Lucha contra el glaucoma, catarata, tracoma.... Pero hemos dado un gran paso. Estamos poniendo los cimientos de un futuro, tanto en el plano óptico como oftalmológico, basado en la creación de ópticas, consultas y cirugía ocular gestionadas por personal autóctono”, dice el doctor. Ni él, ni Germán Zubeldia, óptico optometrista también cántabro de la Fundación Cione Ruta de la Luz, conciben ya un año sin volver a África, un continente en el que “la palabra crisis no tiene el menor sentido”, explica Cantera. “África nunca ha salido de la crisis, convive con muchas crisis diferentes, crisis de alimentos, crisis de atención sanitaria, crisis de educación. No saben lo que es vivir sin crisis”, apunta en este mismo sentido Germán. Labor de continuidad
Fundamentalmente la actuación del equipo en esta primera expedición 2009 hacia Benín ha estado dedicada a la formación de personal y a la implantación de una consulta oftalmológica permanente que cuenta ya con un enfermero especializado. Él mismo puede ya realizar tanto labor de consulta como de cirugía. Las cifras de operaciones y de consultas realizadas en tan sólo quince días vuelven a poner de manifiesto la ingente capacidad de trabajo de este equipo tan bien ensamblado humana y profesionalmente: 60 operaciones quirúrgicas y más de 1000 consultas. Asimismo la Fundación ha entregado cerca de 200 gafas graduadas. En cualquier caso, y por muchas veces que se vaya a África, los expedicionarios siempre vuelven con una nueva muesca en el corazón. “Niño de 2 años. Le operamos de cataratas congénitas hace un año y medio en ambos ojos. Estaba ciego. Su padre es una buena persona que solo quería ver a su hijo feliz. Se acerca a mí un padre con un hijo. El hijo me miraba y sonreía, y el padre se mostraba satisfecho transmitiéndome con su sonrisa una profunda gratitud. Nunca lo olvidaré, creo que ellos me dieron a mí mucho más que yo a ellos”, termina Cantera.
CAMPAÑA DE DICIEMBRE DE 2009:
La campaña de diciembre de 2009 la integraron otros dos ópticos de la Fundación: Rafael Labat y Rafael Moragues a los que acompañaron a su viaje a Benin dos oftalmólogos: Beatriz de la Roza y Luis Cantera, y la enfermera, Montserrat Cuesta. Todos ellos componían la última de las expediciones del año 2009 de nuestra organización en la que se han realizado 693 consultas, 61 cirugías y se han entregado 177 gafas graduadas. La zona de intervención en Benin es el Hospital de San Juan de Dios en la ciudad de Tanguieta, una institución regida por los hermanos de la orden y monjas Teatinas. Hasta el año 2007 el área no tenía atención óptica ni oftalmológica, salvo en las campañas que realiza la Fundación Ruta de la Luz” y un grupo italiano. En abril de 2007 quedó instalado un taller de óptica que, como el resto de nuestras expediciones, camina con paso firme hacia la autosuficiencia.
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